Cuando el mapa se angosta: chokepoints y geopolítica
- Ramiro Mendoza Blasi
- 15 abr
- 7 Min. de lectura
Los chokepoints marítimos vuelven al centro de la escena global: su control define el comercio, la energía y proyecta nuevas disputas geopolíticas con impacto directo en Argentina.

por Ramiro Mendoza Blasi
Un choke point o punto de estrangulamiento son aquellos puntos geográficos (naturales o artificiales) demasiado estrechos, los cuales conectan dos grandes masas de aguas (mares, océanos, golfos,etc). Generalmente estos suelen ser estrechos o canales marítimos, los cuales suponen la principal o (en algunos casos) la única vía por la cual comerciar, frente a esto es importante tener presente que cerca del 80% del comercio global se hace a través de vía marítima.
Con la nueva escalada entre Estados Unidos, Israel e Irán, la cuestión de estas ubicaciones estratégicas se ha vuelto a poner en la agenda de los medios y en boca de todos pero ¿Por qué motivo? ¿Que tienen de relevante estos para la política internacional y la economía? y por último y más importante ¿en qué afectan estos puntos a la Argentina? A lo largo de este artículo trataremos de dar respuesta a estas incógnitas.
Entre estrechos y canales
La cuestión de los chokepoints está presente desde hace años, los más emblemáticos y conocidos suelen ser el canal de Panamá y el canal de Suez, pasos de tipo artificial, creados por la humanidad para poder acortar distancia, reducir costos y aumentar las ganancias comerciales. A estos podemos sumar el Estrecho de Gibraltar y Estrecho de Malaca, rutas de tipo natural y transitadas durante siglos por distintas civilizaciones.
Generalmente la existencia de estos puntos pasa desapercibida para varias personas, pero siempre vuelven a encontrarse en el centro de atención, tan solo recordemos lo ocurrido hace unos años, cuando en Marzo del 2021 debido a un error un buque carguero encallo en el canal de Suez, bloqueandolo totalmente por casi una semana. Por dicho canal circula aproximadamente el 12% del comercio mundial, además de que ahorra 15 días de viaje yendo de Asía a Europa y viceversa. Al tratarse de un mero incidente que pudo solucionarse de manera veloz el impacto en la economía mundial no fue tan grande, sin embargo en el momento la incertidumbre fue muy grande.
Lo que demuestra este caso es como de manera casi sencilla y accidentada la economía mundial puede entrar en crisis o tambalearse, solo es necesario dar cierre a una ruta específica. El caso del Canal de Suez fue, como dijimos, un mero accidente, algo que pudo solucionarse de manera veloz y con leves consecuencias pero ¿qué ocurre cuando un chokepoint es obstruido de manera intencionada?. Pues el nuevo conflicto en Oriente Medio nos ha permitido ver que puede ocurrir y cuáles podrían ser sus consecuencias.
El cierre de Ormuz y las puertas de una crisis
"El objetivo de la guerra parece haber cambiado a abrir el estrecho de Ormuz, que ya estaba abierto antes de la guerra", así se ha pronunciado el Ministro de defensa de Pakistán Khawaja Asif.
El pasado 28 de febrero del 2026 Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque sobre Irán, atacando numerosas ubicaciones (tanto militares como civiles), a lo que Irán responde lanzando ataque tanto a territorio israeli como a las bases militares que EE.UU tiene en Oriente Próximo. Más allá de las impactantes imágenes que dejaron los diversos bombarderos habidos, la represalia que más está afectando a los adversarios de Irán fue el cierre (parcial) del Estrecho de Ormuz.
Este estrecho se encuentra en la zona del golfo pérsico y es compartido tanto por Irán como por Omán, es la principal puerta de comercio tanto de Emiratos Árabes Unidos como también de Qatar, pero lo más relevante es que a través de este circula aproximadamente entre el 20% y 25% de petróleo que se comercializa a nivel mundial. Desde principios de Marzo el Estrecho se encuentra “cerrado” por las fuerzas iraníes, quienes no han dudado en atacar cualquier embarcación que intentara atravesarlo, siendo principalmente buques petroleros quienes lo han intentado atravesar.
Esto ha traído como consecuencia la alza de valores de combustibles y de la energía, siendo los principales afectados la Unión Europea, Gran Bretaña y diversas naciones asiáticas como India, Corea del Sur y Japón.
Ahora si bien las fuerzas iraníes han lanzado ataques a los buques petroleros que han intentado cruzar, el estrecho no está totalmente cerrado, diversas naciones como China, Japón, España e Italia entre otras han negociado con el régimen de los Ayatolas un paso seguro a través de esta vía para lograr abastecerse de petróleo y así evitar el desabastecimiento a la par que se evita una alza de los valores en los recursos energéticos.
La gran amenaza de una crisis no se limita solamente al cierre de Ormuz. El pasado 28 de Marzo las fuerzas Hutíes en Yemen lanzaron un ataque contra territorio Israeli. Esta acción no sorprende si tenemos en cuenta que los Hutíes son una fuerza proxy de Irán, sin embargo este ataque pareciera materializar la posibilidad de que el conflicto se extienda por toda la región pero particularmente la zona ubicada al extremos Sureste se podría volver otro punto caliente en el conflicto debido al posible bloqueo de otro chokepoint, el Estrecho de Bab el-Mandeb, punto clave para el comercio global ya que cada embarcación que pase o necesite pasar por el canal de Suez necesariamente debe de pasar por este Estrecho.
Es decir que si el conflicto se saliera de control y escalara de manera incontrolable se podrían de bloquear dos chokepoints claves a través de los que pasan entre el 20% y 25% de la producción de petróleo (Ormuz) y el aproximadamente el 15% del comercio global (el-Mandeb). Sin duda esto dispararía una crisis económica mundial a la par que reorganizar las rutas comerciales del mundo.
De Oriente Próximo al fin del Mundo
Frente a un escenario actual de cierres de o potenciales bloqueos de distintos chokepoints queda preguntar ¿cómo podría impactar esto en la Argentina? ¿Cuál es el vínculo que une a la nación austral con estos puntos?
En principio hacer notar que el presente conflicto en Oriente Próximo afecta a la Argentina no tanto por su cercanía geográfica sino por el posicionamiento que la Casa Rosada y diversos actores de la política nacional han decidido tomar en relación a esta guerra. Hemos de tener presente que el actual posicionamiento político-ideológico del actual gobierno es pro estadounidense y pro Israel, a lo que se suma declaraciones de diversas figuras políticas que claman que el país se encuentra en guerra con Irán desde hace varios años y celebrando el actual conflicto. Más allá de estas cuestiones y de las consecuencias económicas, la relevancia del conflicto se debe centrar más en torno al control de chokepoint y a su influencia en la política internacional.
La Argentina cuenta con un punto de estrangulamiento que no posee una gran relevancia a nivel geopolítico pero cuyo potencial a futuro es enorme, esto sería La Isla de Tierra del Fuego y Ushuaia puntualmente. Generalmente esta ciudad no suele ser contemplada como un chokepoint o como un punto clave en la política internacional, sin embargo esto podría cambiar en poco tiempo ya que supone un punto de conexión entre los océanos Atlántico y Pacifico, así como también entre el continente americano y la Antártida. A forma de ejemplificar podríamos tomar la situación de Sudáfrica con el cabo de Buena Esperanza, el cual durante años se constituyó como la única forma ruta que conectaba el Atlántico con el océano Indico (y por continuación) el Pacifico.
Volviendo al Sur argentino, en Abril del 2024 en Tierra del Fuego se anunció (casi a escondidas) la creación de una base naval integrada en la ciudad de Ushuaia, la más austral del mundo y puerta a la Antártida. En el anuncio se encontraban presentes tanto funcionarios nacionales como la Jefa del Comando Sur de los Estados Unidos la Comandante Laura Richardson. Si bien la administración del gobierno estadounidense cambió en el 2025 el control de esta región es clave para la potencia norteamericana, quienes desde principios de este año han arremetido para tener el control de puntos claves del comercio global, como lo son el Canal de Panamá y las rutas árticas. En este sentido tener el control del extremo sur americano les daría control sobre puntos claves para abrir o cerrar el comercio en la región. A esto debemos de sumar las proyecciones hacia la Antártida.
Cabe recordar que en el 2048 se debe de rever el tratado Antártico, aquel que establece al continente blanco como una zona pacífica, con reclamas territoriales suspendidas, libertad de llevar adelante investigaciones científicas y cooperación internacional en torno a esta y a la información obtenida. En ese año las naciones firmantes deben de sentarse a negociar si el tratado sigue firme como hasta estos días o si se modifica y como. Este año será uno clave en la política internacional pero sobretodo en la región sudamericana, particularmente para Argentina y Chile, quienes se constituyen como las naciones más australes y cercanas a un continente en el que se sospecha que hay grandes cantidades de recursos, tanto materiales como energéticos, lo cual ante la actual guerra toma un nuevo valor.
A sabiendas que los recursos energéticos son mayoritariamente escasos, sumado a la posibilidad cierre de puntos claves de conexión a estos recursos y al conocimiento de la potencial presencia de los mismos en la Antártida no sorprendería que en los próximos años puntos como Ushuaia, el estrecho de Magallanes y el Paso de Drake se conviertan en un puntos de interés internacional y su control sea clave en la política internacional, sobre todo teniendo presente que el punto más cercano al continente blanco se encuentra en sudamérica.
A las ya mencionadas ubicaciones debemos de sumar las Islas Malvinas, territorio nacional argentino que se encuentra ocupado de manera ilegal por el Reino de Gran Bretaña desde 1833. Este territorio cumple la función de “portaaviones” natural a través de la cual Gran Bretaña puede proyectarse hacia la Antártida a la par que le permite una salida directa para comunicarse tanto con el continente Africano como con el océano Pacifico.
Es así, que frente a las dinámicas de conflictos, dominios y control de chokepoints podríamos plantear que así como Cabo de Buena Esperanza, Ushuaia cumple las funciones de un punto de estrangulamiento, que a futuro será vital en la geopolítica y su control y desarrollo se convertirá en una cuestión clave para la soberanía nacional.




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