La Geopolítica submarina: guerra de potencias y soberanía en pugna
- Carlos Alberto Aguirre
- hace 23 horas
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El proyecto de cable submarino entre Chile y Asia se convirtió en un nuevo capítulo de la competencia geopolítica entre Estados Unidos y China. Mientras Washington advirtió sobre los riesgos de seguridad asociados a la infraestructura digital china, Santiago avanzó con el cable Humboldt hacia Australia y evalúa nuevas iniciativas que podrían volver a conectar Sudamérica con Asia a través de empresas tecnológicas del gigante asiático.

por Carlos Alberto Aguirre
Durante el gobierno de Michelle Bachelet, en 2016, la Subsecretaría de Telecomunicaciones (SUBTEL) y la embajada chilena en China presentaron el proyecto submarino que unía la ciudad de Valparaíso con Hong Kong a través de una fibra óptica submarina. Luego, en 2018, el presidente Sebastián Piñera anunció: “Un cable submarino que permitirá unir a nuestro país y a nuestro continente con el Asia-Pacífico”.
En abril de 2019, el secretario de Estado de EE. UU., Mike Pompeo, se reunió con el presidente chileno y declaró su preocupación por poner en manos de Xi Jinping la información de los chilenos. Entre 2019 y 2020 se realizaron trabajos técnicos y, finalmente, en septiembre de 2020 se presentó el trazado oficial, el cual argumentaba criterios técnicos y económicos; se dejó de lado la ruta hacia Hong Kong y Shanghái y se definió una ruta con destino a Australia.
En 2024, con el gobierno de Gabriel Boric, se dio el anuncio del cable “Humboldt”, en colaboración público-privada y que contará con el trabajo de Google; durante el año pasado, 2025, seguía su construcción, estimándose que se terminará la primera etapa en 2027.
A través de SUBTEL, el gobierno chileno recibió a una filial de la empresa China Mobile, la cual se encuentra interesada en un nuevo cable entre Valparaíso y Hong Kong; al respecto, el Ministerio de Transporte y Telecomunicaciones (MTT) habría firmado un decreto que otorgaría una concesión marítima para el proyecto “Chile China Express”.
El embajador Brandon Judd, de EE. UU., habría advertido en reuniones con el gobierno los riesgos de un proyecto para la seguridad regional y el mismo ministro chileno, Juan Carlos Muñoz, habría retraído los efectos del decreto. Como represalia por estas acciones, EE. UU. revocó la visa al ministro de Transporte y a funcionarios de la SUBTEL; el embajador del país norteamericano justificó su accionar aludiendo que: “Todos tenemos un interés propio en esta región; siempre tomará EE. UU. las medidas necesarias para protegerlas”.
Entre los seis caminos del cable Humboldt, tres contemplan la conexión con China: la ruta 1, la ruta 3 y la ruta 5. Cuando ocurrió el cambio de gobierno de Bachelet a Piñera, el embajador chileno en China, Jorge Heine, dijo que Mike Pompeo canceló el proyecto; es más, en una conferencia de prensa expresó: “No está bien poner tecnologías con capacidad latente para tomar información de los ciudadanos de Chile, o de cualquier otro país, y llevarla al presidente Xi”.
Lo que hay que entender es que más del 95 % del tráfico internacional de internet circula por cables submarinos y hoy en día no existe ningún cable sudamericano en la Antártida, y la conectividad del continente sigue dependiendo de satélites de capacidad ilimitada y vulnerables a las condiciones climáticas. El caso de Argentina, por ejemplo: su capacidad de conexión internacional se encuentra en la costa atlántica de Las Toninas. La Patagonia y el Atlántico Sur son claves en la gobernanza por su posición geográfica; las nuevas rutas reducirían la concentración, aumentarían la resiliencia del sistema y abrirían conexiones hacia la Antártida.
El control de rutas marítimas fue clave en el siglo XX y el control de rutas de datos y logística puede serlo en este siglo. Para nuestro país, un corredor digital austral con Ushuaia, el cual presentaría servicios estratégicos y conectividad, es un determinante para nuestra soberanía tecnológica; hay que invertir en infraestructura crítica, fortalecer el ambiente y liderar esquemas de cooperación internacional.
Fuentes
López, M. (2026). Gobernanza Polar y Soberanía Tecnológica. Clarín, 25 de febrero. Disponible en: https://www.clarin.com/opinion/gobernanza-polar-soberania-tecnologica_0_cu5hX3d9U7.html
Monsalve, A. (2026). Cable Humboldt y Chile China Express: ¿Cuáles son las diferencias?. Fastcheck, 24 de febrero. Disponible en: https://www.fastcheck.cl/2026/02/24/cable-humboldt-y-chile-china-express-cuales-son-las-diferencias/




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